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Seguridad vial: alcohol, sueño, cinturón y airbag

Actualizado el 25 de agosto de 2026

La seguridad activa es todo lo que sirve para evitar el accidente. La pasiva es todo lo que reduce las consecuencias cuando ya se ha producido. Si dudas ante una pregunta, pregúntate si ese elemento actúa antes o después del golpe.

Activa y pasiva

Activa: alumbrado, neumáticos, suspensión, frenos, dirección y las ayudas electrónicas.

Pasiva: cinturón, airbag, reposacabezas, casco, sistemas de retención infantil y la propia estructura del coche, que se deforma por fuera para que el habitáculo aguante.

El alcohol

Es un depresor del sistema nervioso central, aunque al principio produzca euforia: lo primero que deprime son los centros que nos inhiben, y de ahí salen el descontrol y la falsa seguridad. Multiplica por nueve la probabilidad de sufrir o provocar un siniestro, y puede duplicar el tiempo de reacción.

Cómo se comporta en el cuerpo:

  • El nivel máximo se alcanza entre 30 y 90 minutos después de beber.
  • Con el estómago vacío se absorbe más rápido; con comida grasa, más despacio.
  • Las mujeres alcanzan tasas más altas con la misma cantidad, porque tienen menos agua corporal y menos enzima para metabolizarlo.
  • Se elimina muy despacio y a ritmo constante, unos 0,12 g/l por hora. Ni el café, ni una ducha, ni dormir aceleran nada.

La curva tiene tres fases: ascendente, de equilibrio y descendente. Cuidado con la descendente: la tasa baja pero los efectos siguen ahí, y encima con sensación de estar recuperado.

Las tasas legales

La tasa de alcohol se mide en gramos por litro en sangre y en miligramos por litro en aire espirado:

QuiénSangreAire espirado
Conductores en general0,5 g/l0,25 mg/l
Profesionales y noveles0,3 g/l0,15 mg/l
Menores de edad0,00,0

En el grupo de 0,3 entran los noveles durante los dos primeros años, el transporte de mercancías de más de 3.500 kg, los vehículos de más de nueve plazas, el servicio público, el transporte escolar y de menores, las mercancías peligrosas, los servicios de urgencia y los transportes especiales.

Las tasas se aplican también a quien conduce una bicicleta. Todos los conductores y usuarios implicados en un accidente están obligados a someterse a las pruebas, y negarse acarrea la inmovilización del vehículo y consecuencias penales.

Con las drogas no hay tasa: está prohibido conducir con presencia de drogas en el organismo. La única excepción son las sustancias con prescripción médica que no alteren la capacidad de conducir.

Sueño y fatiga

Dormir menos de cinco horas multiplica por cuatro el riesgo de accidente, y la falta de sueño produce efectos parecidos a una alcoholemia de 0,5 g/l. Las horas más peligrosas son entre las 2 y las 6 de la madrugada y el rato de después de comer.

El microsueño es dormirse unos segundos sin enterarte, y en esos segundos el coche recorre decenas de metros solo. Los avisos previos son mirada fija, parpadeo frecuente, cabeceo, movimientos lentos y dificultad para mantener la trayectoria.

La fatiga es reversible y aparece tras un esfuerzo prolongado o por monotonía, ruido o calor. Puede aumentar el tiempo de reacción más de un 50%. Se previene durmiendo antes del viaje, parando cada dos horas o cada 150 a 200 kilómetros al menos 15 minutos, ventilando bien y evitando comidas copiosas y alcohol.

Y la respuesta que siempre es correcta: contra el sueño solo sirve dormir. El café enmascara el cansancio un rato, no lo quita.

Estrés

Hay un estrés positivo, que activa y mejora el rendimiento, y uno negativo, que provoca impulsividad, irritabilidad y errores. Al volante el negativo se nota en forma de agresividad, impaciencia, adelantamientos indebidos y exceso de velocidad. Sus causas típicas son las prisas, los atascos, la competitividad con otros conductores y la fatiga acumulada.

El cinturón

Es el elemento de seguridad pasiva más eficaz. Retiene al ocupante y reparte las fuerzas por las zonas más resistentes del cuerpo: pelvis, pecho y hombros.

Las cifras que se preguntan: en choque frontal divide por nueve el riesgo de morir y de sufrir heridas graves en la cabeza, y reduce a una cuarta parte el riesgo de heridas y fracturas. En un alcance por detrás reduce a la mitad el riesgo de muerte o heridas graves. Y evita lo peor, que es salir despedido: en un choque a 50 km/h el cuerpo sale con una fuerza equivalente a caer desde un séptimo piso.

Se coloca ajustado al cuerpo, con la banda de abajo sobre las caderas (no sobre el abdomen) y la diagonal sobre el hombro. Es obligatorio en todas las plazas, delanteras y traseras.

Airbag, reposacabezas y sistemas infantiles

El airbag es un complemento del cinturón, nunca un sustituto. Si se activa con el cinturón sin abrochar, la propia fuerza del despliegue puede causar lesiones.

El reposacabezas evita el latigazo cervical en los impactos por detrás, pero solo si está bien puesto: la parte superior a la altura de los ojos y lo más cerca posible de la cabeza. Mal ajustado no sirve de nada.

Los sistemas de retención infantil son obligatorios hasta 1,35 metros de estatura y recomendables hasta 1,50. Lo más seguro es llevarlos en el asiento trasero y a contramarcha siempre que se pueda.

El casco es obligatorio para conductor y acompañante, incluso en trayectos cortos, y tiene que estar homologado, ser de la talla adecuada e ir bien abrochado.

Lo que sí puede evitar el golpe

  • Neumáticos: son el único contacto con el suelo. La profundidad mínima legal del dibujo es de 1,6 mm, van iguales en un mismo eje, y una presión incorrecta alarga la distancia de frenado.
  • Suspensión: mantiene las ruedas pegadas al suelo. Unos amortiguadores gastados alargan la frenada y quitan estabilidad en curva.
  • Frenos: el de servicio actúa con el pedal sobre todas las ruedas; el de estacionamiento inmoviliza el coche parado. El ABS evita que las ruedas se bloqueen en una frenada fuerte, lo que te permite seguir dirigiendo.
  • Alumbrado: ver y ser visto. Ante un deslumbramiento, no mires al foco: gira la vista hacia el borde derecho de la calzada para mantener la trayectoria.

Grupos de riesgo

  • Jóvenes: el tráfico es la primera causa de muerte entre los 15 y los 29 años. Sus accidentes se concentran en fin de semana, de noche y en verano, y el riesgo sube a partir del segundo año de carnet, cuando llega el exceso de confianza.
  • Mayores: su siniestralidad total es menor, pero la relativa por kilómetro recorrido es mayor. Pesan el deterioro de vista y reflejos y los medicamentos.
  • Peatones: el eslabón más vulnerable, con entre 2 y 7 veces más riesgo por kilómetro recorrido que quien va en coche.
  • Ciclistas: la mayoría de sus accidentes ocurren en vías urbanas, pero la mayoría de las muertes, en interurbanas.

Estos son los triángulos que avisan de que puede aparecer alguno de ellos:

  • P-20. Peatones.P-20Peatones.
  • P-21. Niños. Típica cerca de colegios.P-21Niños. Típica cerca de colegios.
  • P-22. Ciclistas.P-22Ciclistas.
  • P-23. Paso de animales domésticos.P-23Paso de animales domésticos.

Qué pasa dentro de un impacto

Manda la inercia: el cuerpo sigue moviéndose a la velocidad que llevaba aunque el coche ya se haya parado. Por eso en un accidente no hay un impacto, hay tres: el del vehículo contra el obstáculo, el del cuerpo contra el interior del vehículo y el de los órganos contra las estructuras óseas.

Cada tipo de colisión tiene su lesión típica: la frontal lanza el cuerpo hacia delante, contra volante, salpicadero y parabrisas, y el alcance por detrás produce el esguince cervical, que es justo lo que el reposacabezas está ahí para evitar.

De la guía del examen

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