Límites de velocidad en España y distancia de frenado
El límite señalizado es un techo, no un objetivo. La norma dice que siempre debes poder detener el coche dentro de tu campo de visión y ante cualquier obstáculo que aparezca.
La regla que manda sobre todas
Si vas a 90 en una convencional con niebla y no ves más allá de 40 metros, vas demasiado rápido aunque el cartel diga 90. El límite no te protege: te marca el máximo.
De ahí salen tres conceptos que el examen distingue con cuidado:
- Velocidad adecuada: la que toca según cómo estén la vía y el tráfico en ese momento.
- Velocidad moderada: todavía más prudente que la adecuada. Es la que te exigen en situaciones concretas de riesgo.
- Velocidad excesiva: simplemente, la que pasa del límite marcado.
Cuándo estás obligado a moderar
Aunque no haya ninguna señal, tienes que reducir (y detenerte si hace falta) en estos casos:
- Peatones o animales que puedan invadir la calzada, sobre todo niños, personas mayores o invidentes.
- Al acercarte a ciclistas, a pasos de peatones sin semáforo, a colegios y mercados.
- Al aproximarte a un autobús parado, en especial si es escolar.
- En pavimento deslizante, o si puedes salpicar agua o gravilla a otros.
- Cerca de pasos a nivel, glorietas, estrechamientos e intersecciones donde no tengas prioridad.
- Con niebla densa, lluvia intensa, nevada o nubes de polvo o humo.
- Si te deslumbran, reduces lo que haga falta, incluso hasta parar.
Un dato que cae tal cual: si una intersección está bien señalizada pero la visibilidad es prácticamente nula, no puedes pasar de 50 km/h.
Los límites en ciudad
Aquí no manda el tipo de vehículo, manda cómo es la calle:
- 20 km/h si la calzada y la acera están al mismo nivel (plataforma única).
- 30 km/h en calles de un solo carril por sentido.
- 50 km/h en calles de dos o más carriles por sentido.
Ojo con el truco de siempre: para contar carriles no valen los reservados a bus o taxi. Una calle con un carril normal y un carril bus sigue siendo de un carril por sentido, así que va a 30.
En travesías el límite es 50 para todos. Y una autopista o autovía que atraviesa población baja a 80 km/h.
Los límites fuera de poblado
Para un turismo o una moto: 120 km/h en autopista y autovía, 90 km/h en carretera convencional.
Los 100 en convencional solo existen si la vía tiene separación física entre los dos sentidos y está señalizado. No es el caso general, y esa confusión es de las que más se preguntan.
Otros límites que conviene llevar memorizados:
- Ciclos, ciclomotores de dos y tres ruedas y cuadriciclos ligeros: 45 km/h. Las bicis sí pueden pasar de ahí donde la vía lo permita.
- Vehículos de tres ruedas y cuadriciclos: 70 km/h.
- Vías sin pavimentar: 30 km/h.
- Transporte escolar y mercancías peligrosas: 10 km/h menos de lo que les tocaría. En calles de 50 y en travesías, las mercancías peligrosas van a 40.
También hay mínimos
Ir demasiado despacio sin motivo también es infracción. Está prohibido circular por autopista o autovía por debajo de 60 km/h, y en el resto de vías por debajo de la mitad del límite genérico.
Se libran los vehículos especiales, los de transporte especial y quien no pueda ir más rápido con seguridad. Si no alcanzas el mínimo y hay riesgo de que te alcancen, enciendes las luces de emergencia.
Qué límite gana cuando hay varios
Por encima de los genéricos mandan siempre las señales. También pueden imponerse límites propios a ciertos conductores por sus circunstancias, a los noveles, y a determinados vehículos por sus características o por su carga.
En esos casos el vehículo lleva detrás, visible, la señal de limitación de velocidad.
R-301Velocidad máxima. Rojo: es un techo que no puedes pasar.
R-501Fin de la limitación de velocidad que marcaba esa cifra.
R-411Velocidad mínima. Azul, así que obliga: por debajo de esa cifra no puedes ir.
R-506Fin de la velocidad mínima obligatoria.
R-300Distancia mínima que tienes que dejar con el de delante.
P-16aBajada con fuerte pendiente: aquí frenar cuesta mucho más.
Frenar no es instantáneo
La distancia de detención son dos cosas sumadas: la distancia de reacción, que recorres mientras te das cuenta, y la distancia de frenado, desde que pisas hasta que paras.
Con un segundo de reacción, en carretera seca:
| Velocidad | Reacción | Frenado | Total |
|---|---|---|---|
| 50 km/h | 14 m | 10 m | 24 m |
| 90 km/h | 25 m | 32 m | 57 m |
| 120 km/h | 33 m | 57 m | 90 m |
Con la carretera mojada la reacción no cambia, pero el frenado casi se dobla: a 120 pasas de 90 a 146 metros, más que un campo de fútbol.
Lo que la velocidad te hace a ti
Cuanto más rápido vas, menos ves. El campo visual útil se estrecha hasta unos 30 grados, y eso es el efecto túnel: dejas de captar lo que pasa por los lados, que es justo donde aparecen las señales y los peligros. A 80 km/h ya has perdido en torno al 35% de la eficacia visual.
En curva se suma la física. La fuerza centrífuga empuja el coche hacia fuera y solo la adherencia de los neumáticos la compensa. Si pasas del punto de adherencia, derrapas o vuelcas, y encima frenas peor. Tomar una curva con velocidad excesiva triplica el riesgo de accidente.
Y para reducir mucho la velocidad hay que asegurarse de que no hay riesgo detrás y avisar, con toques repetidos de freno o moviendo el brazo arriba y abajo. Nunca de forma brusca, salvo peligro inminente.